5.5.07

¡Olé, olé y olá! Flamenco y tralará


Durante la semana del 22 al 29 de abril se ha hecho efectivo uno de mis mayores quebraderos de cabeza en lo que va de curso académico: el Festival Sentir Flamenco 2007. No sé cómo terminé ahí, aunque sí sé que por parte de los miembros del Círculo Científico de Iberistas de la UJ existía una especial expectación por un evento de este tipo. Dicho y hecho: por parte de dicho Círculo Científico se contactó con Krzysztof Hliniak, coordinador de dicho evento en las tres ediciones que habían antecedido a esta y con el Dom Kultury Podgórze, el cual iba a coorganizar dicho evento junto con dicho Círculo Científico y el Grupo "Aire Andaluz", del cual es director el susodicho Krzysztof.

Así pues, me dispuse a preparar la intendencia de este Festival, y tuvimos la feliz idea de intercalar en el mismo un seminario científico enfocado hacia el flamenco. De ahí surgió el I Seminario de Estudios Flamencos, el cual se celebraría del 23 al 27 de abril, junto con dicho festival.

No voy a narrar ahora todos los quebraderos de cabeza, problemas a resolver y demás asuntos que tuvimos que afrontar, dado que cada vez parecían darse más obstáculos, especialmente en cuanto a lo económico. Sólo me constan las idas y venidas de la Presidenta del Círculo Científico de Iberistas de la UJ, Katarzyna Stępniewska, junto a Krzysztof Hliniak, a la caza y captura de patrocinadores y los innumerables desencantos que ambos tuvieron en este afán.

Baste decir que, al final, todo salió bien, dado que, por una parte, los conciertos flamencos todos los días tuvieron un lleno a rebosar, tanto que siempre faltaba sitio en la amplia sala del Pub Kuranty, que fue donde se celebraron. Por otra parte, me siento satisfecho dado que al I Seminario de Estudios Flamencos asistió una media diaria de 20-25 personas, habiendo unos días más y otros menos asistentes, aunque simpre muy interesados por las materias tratadas en estas conferencias.

Sin duda, hay que agradecer el apoyo que nos prestó la Embajada de España en Polonia, así como el Rector Magnífico de la Universidad Jaguelónica de Cracovia, dado que nos otorgaron su patronazgo para esta actividad, cosa muy importante en Polonia, dado que obtener estos patronazgos reviste de un gran prestigio a la actividad.

Por otra parte, también hay que agradecer la colaboración de la Junta de Andalucía, la cual nos remitió material a fin de utilizarlo en este Festival, haciendo que las intervenciones relacionadas específicamente con Andalucía quedaran muy lucidas. Asismismo se hace pertinente agradecer a la Sra. Directora del Instituto de Filología Románica de la UJ, Dª Anna Bochnak, así como a la Sra. Subdirectora del mismo, Dª Jadwiga Miszalska su apoyo y colaboración en esta actividad.

En otro orden de cosas, además de las tareas organizativas, en mi caso, también pronuncié una conferencia en el I Seminario de Estudios Flamencos, titulada: El duende. Una inspiración mágica, y asismismo diserté sobre Andalucía y sus excelencias geográficas, climáticas, etc., en la sede del Dom Kultury Podgórze. Un sobreesfuerzo que me ha dejado en estos días ulteriores para el arrastre...

Mucho tranajo, en definitiva, con grandes resultados, y es que, esperamos entre todos haber traido a Polonia un poco de la esencia andaluza y de su arte.

No me queda, sino felicitar a la organización de este Festival (puede que suene un poco hipócrita, dado que me incluyo en la misma, aunque mis esfuerzos me ha costado, ¡faltaría más!) y, especialmente, en el papel que me toca más académico, a las personas que impartieron conferencias en el I Seminario de Estudios Flamencos.

Así, disertaron nuestras amigas de la Universidad de Valencia Esther Pedrós y Jana Montesinos, las socias del Círculo Científico de Hispanistas Marta Masłowska y Marta Świątek, la Presidenta del Círculo Científico de Hispanistas, Katarzyna Stępniewska, y la Coordinadora Científica del Festival, Kinga Langenfeld. Para todas ellas vaya mi agradecimiento y mi más cordial enhorabuena por sus esfuerzos en aras de difundir el flamenco y acercarlo a los estudiantes de la UJ desde una perspectiva científica.

Congreso de Estudiantes de Filología Hispánica de Polonia

Del 20 al 21 de abril del presente año tuvo lugar en Poznan, una importante ciudad del noroeste de Polonia la I Conferencia de Estudiantes de Filología Hispánica, organizada por el Círculo Científico de Hispanistas de la Universidad de Poznan. En dicha conferecia hubo dos elementos muy señalados, que contribuyeron, sin lugar a dudas, al exitoso desarrollo de la misma: por un lado, los participantes, en su gran mayoría estudiantes de Filología Hispánica de distintas universidades polacas, presentaron comunicaciones científicas, las cuales, en muchos casos, se centraban en las investigaciones que estaban llevando a cabo para el desarrollo de sus Memorias Finales de Carrera.

Por otro, se llevó a cabo una mesa redonda, junto a trabajos en grupos, destinados a conocer la realidad de los estudios de Filología Hispánica en Polonia y realizar, a partir de ahí una interesante crítica constructiva, encaminada a que se establezcan criterios de mejora y homogeneización de cara a la entrada de Polonia en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

Por mi parte, en principio me encargué de que desde el Círculo Científico de Iberistas de la UJ de Cracovia, asistiera una nutrida representación de sus miembros, lo cual vi con creces cumplido, dado que se desplazaron a Poznan 14 personas de dicho Círculo Científico, las cuales participaron muy activamente, bien presentando comunicaciones (que previamente hube de revisar para adecuarlas a un español correcto), bien participando en los debates y en la mesa redonda sobre el futuro de los estudios de Filología Hispánica en Polonia. Hay que decir que tuvieron una participación relevante y que dejaron en muy buen lugar a la UJ de Cracovia, dado que fue una de las delegaciones más numerosas (aparte, claro está, de la de Poznan) de las que asistieron a este encuentro.

Por otro lado, presenté en dicho Encuentro una comunicación titulada: ¿Existe el género de la ciencia ficción? La crítica social en la novela lemiana. Sí, lo sé: soy de lingüística, pero no pude sustraerme a la tentación de presentar una ponencia de literatura, cuanto más servía para hablár de un tema que me encanta -la ciencia ficción- y al mismo tiempo rendir homenaje a uno de mis autores preferidos: Stanisław Lem, al cual conocí a la temprana edad de 9 años a través de Ciberiada.

Asimismo, colaboré con los debates en relación a las titulaciones de Filología Hispánica en Polonia, haciendo una presentación general de las directrices y objetivos más importantes del Espacio Europeo de Educación Superior y esbozando una análisis de cómo podía afectar este proceso a los estudios universitarios en Polonia.

El gran problema de esta conferencia fue el tiempo: muy poco tiempo para tantos participantes y para tantas cosas que decir. Otra cuestión fue la escasa presencia de lectores de otras universidades, dado que es posible que tuvieran otras cosas importantes que hacer, pero que bien hubieran podido intentar asistir para arropar a sus estudiantes en este evento.

En cuanto al resto, no hay sino que felicitar efusivamente a la organización por todo lo que llevaron a cabo, desde los aspectos puramente organizativos de la conferencia (presentación de ponencias, catering, etc.) hasta los detalles de atención a los participantes. Prácticamente se desvivieron todo el tiempo por todos los que estuvieron allí, consiguiendo un ambiente tremendamente agradable y muy adecuado, tanto al trabajo como al ocio.

No me queda, sino felicitar desde estas líneas, aunque pueda servir de poco, primero, a los miembros del Círculo Científico de Hispanistas de Poznan, que llevaron a cabo ese gran esfuerzo para que todo resultara a pedir de boca, y, por supuesto, a mi compañera, lectora MAEC-AECI en Poznan, Maila Lema, la cual fue la gran inventora de este evento sobre el que volcó todos sus esfuerzos, consiguiendo, a mi juicio, un resultado sobresaliente.



25.4.07

Cantando, cantando...

Otra vez volví a tropezar en la misma piedra, y a instancias de un creciente número de aficionados que han ido venciendo su timidez inicial frente al micrófono, volví a montar una nueva fiesta de karaoke en español el pasado 12 de abril en el Club Latino El Sol, para variar de nuevo. Y es que si se reincide, hay que hacerlo completamente y con todas las consecuencias.

Así pues, antes de llevarla a cabo, por supuesto, hice la correspondiente ronda de invitaciones, no sólo a mis estudiantes en la UJ, sino también a mis amigos de la Universidad de Ciencia y Tecnología (AGH) y a las personas de la sección española del Círculo Científico de Estudiantes de Europeística.

Como no podía ser menos, acudieron a esta nueva convocatoria un gran número de personas, aficionadas y amigas de lo español. Aunque esta vez, he de señalar que la estrella indicutible de este karaoke fue mi amigo japonés Daisuke, el cual, entre otras lindezas, se arrancó sin complejos por Ricky Martin y nos deleitó con Livin' la vida loca, arrancando aplausos por parte del personal. Como dije a los allí presentes: "lo extraño no es ver a un japonés cantando en un karaoke, sino que lo haga en español", lengua que le encanta a Daisuke.

Otra gran protagonista fue mi amiga Anna Cisowska, profesora de español en la Universidad de Ciencia y Tecnología, la cual no sólo nos deleitó con su voz, sino que además animó a muchos de los asistentes a que siguieran su ejemplo, micrófono en mano.


En fin, otra noche de encuentro y del discurrir de un tiempo estupendo entre amigos del español y, por supuesto, de la música. Como siempre, hay que darle las gracias a Miguel (uno de los propietarios de El Sol), por sus esfuerzos en el montaje de toda la infraestructura, así como a Ola, la encargada del local que, además, nos dejó su ordenador recién reparado, y que, por suerte, salió indemne de la prueba...



De visita en Wrocław

Durante las pasadas fiestas de Semana Santa, dado que iba a gozar de algunos días de asueto, nada mejor que planificar una visita a aquellos lugares de Polonia en los que, por una u otra razón no había podido estar. En este caso, me decidí por Wrocław, ciudad polaca al suroeste del país, que hasta 1945 había pertenecido a Alemania con el nombre de Breslau.

Como eso de viajar solo es una cosa que no me va mucho, acordé con mi amigo japonés, Daisuke, que podríamos ir ambos, además de que, se daba la feliz circunstancia de que Daisuke tenía en Wrocław a una buena amiga, japonesa también, y lectora de japonés en la universidad de esta ciudad, que se llama Kisei.

Así pues nos armamos de valor y paciencia para aguantar un viaje en tren de más de cinco horas, y al final, tras una jornada contando chistes, españoles y japoneses en polaco (pues esta es la lengua en la que Daisuke y yo hemos decidido comunicarnos), llegamos por fin. La suerte de Kisei, esta amiga de Daisuke, es que vive en el Rynek (Mercado Central) de Wrocław, por lo que contábamos con un lugar inmejorable para nuestros devaneos turísticos por la ciudad.

Además, Kisei es bastante conocida allá y tiene una gran cantidad de amigos, por lo que no resultó nada extraño que nos montara una fiesta de bienvenida en su piso, la cual se prolongó hasta altas horas de la madrugada, para disfrute nuestro y molestia de algunos vecinos.

Otra sorpresa: la comida japonesa. Kisei contaba con una muy bien surtida despensa de productos netamente japoneses, por lo que nos obsequió todos los días con platos típicos de Japón. Para Daisuke fue un reencuentro con la cocina de su tierra natal y para mí todo un descubrimiento de ricos sabores.

Por supuesto, tuvimos tiempo para el turismo y pudimos gozar de traquilos paseos por la cidad, apoyados por una guía estupenda: Miki, también japonesa y amiga de Kisei y de Daisuke, la cual lleva ocho meses viviendo en Wrocław.

Como siempre digo, las imágenes hablan por sí solas, por lo que no me extenderé más y dejaré que el milagro de la técnica multimedia ofrezca un acercamiento a los parajes de esta bella ciudad, la cual está plagada de edificios característicos de la arquitectura alemana.

Para comenzar, hay que ser educados y presentar a Daisuke y a Kisei...


Detalle de una librería en el centro de Wrocław... Aunque puedo asegurar que no se dedica a la entomología.

Plaza cercana al Rynek de la ciudad. Tenemos aquí un edificio perteneciente a la Universidad de Wrocław.


Detalle de la puerta principal de este edificio


Curiosa estatua, frente al edificio de la Universidad de Wrocław, cuyo aspecto hace pensar en el transcurrir de los años y, probablemente, en un nocturno ambiente de misterio, propio del Romanticismo...

Típica iglesa del casco antiguo de Wrocław. Obsérvese la distribución, propia de la arquitectura alemana eclesiástica.

El Mercado Central de Wrocław. La verdad es que el edificio, que data de principios del siglo XX, combina elengacia de estilo con el dinamismo propio de una sociedad que va descubriendo nuevos avances...

Resultaba significativo sacar aquí una foto, dado que se trata de una casa del obispado de Wrocław, frente a la catedral, en la cual se hospedó Juan Pablo II del 25 de mayo al 1 de junio de 1997.

Catedral de Wrocław. No hay mucho más que decir, salvo destacar el estilo propio del barroco alemán en una planta de crucero, con dos torres en primer término de gran altura.

Detalle de la entrada de la Catedral de Wrocław.

Pasaje de una calle del centro de Wrocław. Me recuerda mucho a la calle de San Juan, en Brugges, Bélgica.

Seminario Mayor de Wrocław. Aquí se forman los futuros sacerdotes de la diócesis. Obsérvese la bella factura de este edificio.

Torreón perteneciente a la casa parroquial de una iglesia situada justo a las espaldas de la Catedral.

Cursioso monumento situado en un parque de Wrocław, que, obviamente me incitó a sentarme y compartir mis pensamientos con la compañera de piedra de al lado... Aunque, la verdad, era poco conversadora.

Ratusz, o atiguo edificio del Ayuntamiento de Wrocław, situado en la Plaza del Mercado, o Rynek, de esta ciudad.

También los duendecillos ayudan al servicio de Obras Públicas de Wrocław...

En el edificio del Ratusz, hay un lugar (Piwnica) en donde se fabrica y se sirve directamente al público una cerveza, que, por cierto, está muy rica... ¡Hay que probarla!

Obviamente, y como no podía ser menos, Wrocław se une a las celebraciones por la concesión a Polonia y Ucrania de la sede de la copa de la UEFA de 2012.

Vista de algunas casas típicas del Rynek de Wrocław.

Por último, lugar donde estuvimos pernoctando: se trata de la casa rosada, de en medio. Primer piso...

2.4.07

¡¡¡Me renovaron!!!

Hoy recibí un correo electrónico de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), en el cual se me comunica que han estimado favorablemente mi labor realizada hasta el momento como lector MAEC-AECI, y que, por ello, me renuevan dicho lectorado para el período 2007/2008.

Nada más hay que decir al respecto, sino que me siento tremendamente contecto y que espero que mis esfuerzos por difundir el español vayan dando sus frutos.

Quiero desear suerte a todas aquellas personas que han solicitado un lectorado en esta convocatoria y espero que sus expectativas se vean colmadas.

¡¡¡Ánimo y a difundir con energía y ganas el español!!!

Nihil novum sub sole

Hace ya prácticamente un mes que no escribo en el blog, y ello no se debe ni a dejadez ni a desidia, sino a no tener virtualmente tiempo para nada. A las clases que imparto en la universidad y al curso de polaco que estoy realizando, añadí recientemente la práctica de la natación los fines de semana, por ahora con unos relativos resultados poco menos que desesperanzadores: me tocaba aprender a nadar, y por ello me puse a tal menester, aún cuando suponía que, dado mi inigualable estilo "perrito" que mal que bien garantizaba mi flotabilidad, podría afrontar con una relativa facilidad el hecho de tirarme a la piscina, en el sentido más literal de la expresión.

Pues bien: hasta ahora, sólo sé que no sé nada, y por ello, los días que he estado yendo a nadar, han terminado con una ingente cantidad de agua tragada en mi haber, haciendo que, cada salida de la piscina sea la de alguien con apariencia de padecer hidropesía. Si bien pudiera parecer descorazonador, bien es cierto también que me sigo esforzando y, por ello, últimamente noto que trago menos agua y que consigo controlar mejor la respiración.

En otro orden de cosas, hace un par de semanas me desplacé a un bello pueblo de montañas, llamado Muszyna. ¿El asunto? Observar cómo mis estudiantes de metodología, que están realizando las prácticas pedagógicas (algo parecido al CAP en España, aunque, en este caso, se realiza durante los estudios), daban clase a un nutrido grupo de alumnos del Liceo XX de Cracovia, que se habían retirado durante una semana a este paraje sin par para realizar lo que se llama un Obóż Językowe, o sea, un campamento de lenguas. Así pues, combinando los estudios ordinarios de bilogía, física, matemáticas, lengua polaca, etc..., también se centraban en clases intensivas de idiomas: en este caso, el inglés y el español.

Este viaje se debe a que, desde hace un par de años estoy coordinando las prácticas pedagógicas en lengua española en la Universidad Jaguielónica de Cracovia, dado que no había, en el momento en el que arrivé a la misma, ningún especialista en formación de profesores de español como lengua extranjera. Así pues, dado que me tocó a mí formar a los futuros profesores de enseñanza secundaria de español, también tuve que arrostrar esta situación de buscar centros de enseñanza que impartieran español como segunda lengua, que estuvieran dispuestos a tener estudiantes en prácticas y que, además, no fuera una carga para el centro.

Aparte de eso, me siento muy a gusto con esta labor, dado que es muy gratificante ver cómo tus estudiantes ponen en práctica técnicas y estrategias de enseñanza y cómo intentan, día a día mejorar sus capacidades y aptitudes. Esto lo sé de primera mano, dado que me dedico a hacer rondas de visita por los centros de enseñanza y asisto a las clases de mis estudiantes, a fin de hacer un compedio de situaciones que debían haber afrontado de una manera u otra y nos sirve a todos para analizar los problemas surgidos en el aula, a la par que buscamos fórmulas para mejorar la docencia. Esto es, pues, lo que justificaba mi presencia en este campamento de lenguas.

Muszyna es un pueblito, casi una aldea, situado en el sureste de Polonia, cerca de la importante ciudad de Tarnów, y lindando con la frontera de Eslovaquia, aunque se puede apreciar mejor su situación en el siguiente mapa:


Volviendo al tema que nos ocupa, mis estudiantes se comportaron muy bien dando las clases, y además tuve tiempo de sacar algunas fotos del lugar cuando salía a comprar el periódico o a respirar un poco de aire fresco. Pero como siempre digo, una imagen es mejor que mil palabras, así que allá va el repertorio:


Extraño monumento del que no tuve ocasión de saber mucho. Cuanto menos, es curiosa su forma y el contraste que hace con el fondo arbolado... ¿o no?

Este es el Centro Comercial de Muszyna. Típico edificio de la época comunista, recoge las reminiscencias del estilo minimalista, a la par que, desde una postura ecléctica, se funde con el típico estilo montañés polaco.

Vista de una parte de Muszyna. Es un pueblo pequeño, surcado por una larga travesía central, por lo que las casas y naves, se apilan alrededor de la misma.

Típico ejemplo de religiosidad polaca. Estos pequeños altares, rematados en forma de cruz, y siempre hechos en madera, son típicos de los pequeños pueblos polacos.

Este es un ejemplo de las capillitas típicas de esta zona. Tienen una arquitectura de corte ortodoxo, y ello se debe a que en esta zona se concentraron una gran cantidad de personas provenientes de Ucrania, de religión ortodoxa, fruto de las deportaciones masivas que hizo Stalin en los años '30 y '40.

Ejemplo de casa de la denominada "arquitectura balnearia". Muszyna, como otros pueblos de montaña, resultaron ser un excelente retiro para aquellos que deseaban visitar balnearios próximos. Fruto de esta actividad turística, resultó este estilo arquitectónico, que podemos encontrar a todo lo largo del sur de Polonia, en zonas cercanas a balnearios.

Vista de la Plaza Central de Muszyna. El día no acompañaba, pero ello no obsta para que resulte bella...

Otra vista de la Plaza Central de Muszyna.

Típico ejemplo de casa de montaña en Polonia, toda ella en madera. Es muy usual aún que se sigan construyendo este tipo de casas, tanto en zonas urbanas como extraurbanas.

Una vivienda unifamiliar de agricultores en Muszyna. Las casas de pueblo, normalmente son bastante grandes, de dos o tres plantas, y es tradición que se construyan cuando alguien se casa para formar una familia. Por ello, suele colaborar toda la familia del novio en la construcción, que se realiza en fines de semana, a lo largo de unos años.

Otra perspectiva de la travesía que cruza Muszyna de parte a parte, conectando a este pueblito con la civilización...

2.3.07

Y ahora... ¡en televisión!

Ya vine avisando hace algún tiempo de que me habían hecho sufrir lo suyo los entrañables Pablo y Javi, del equipo del programa Andaluces por el Mundo, teniéndome arriba y abajo al más puro estilo maratoniano por toda la ciudad, para obtener de mí una relativamente penosa intervención ante las cámaras para que contara cómo es Cracovia y qué tal se vive aquí a todos los andaluces que se sentaran delante del televisor un buen día e, incidentalmente, dieran con el programa emitido por Canal Sur 2.

Parece que ese buen día llegó ayer, 1 de marzo, y las 22.00 horas, se pudo ver mis patéticos esfuerzos para oficiar de guía y anfitrión por Cracovia al equipo de este programa. Espero que, de mis conocidos, hayan sido los menos los que lograron sintonizar el programa, dado que, al carecer por mi parte de espíritu de estrella de televisión, me causaría un tremendo impacto que me reconocieran por la calle cuando paseara por mi pueblo: -Tú eres el de la televisión que vive... ¿dónde era? ¿En Rusia, en Praga?-

-No, señora, lo siento mucho: era en Polonia... Ha perdido usted el concurso y por eso no tendrá premio-.

-¿Premio? ¿Qué premio, hijo?-

-El de que la salude...-

En fin, que no siendo así la situación, pues tranquilo me quedo, aunque las noticias que aparecen en la web del programa (para acceder a la misma, pinchar aquí), demuestran más bien lo contrario:

Andaluces por el Mundo volvió ayer a Arrasar en Audiencia. 249.000 Espectadores disfrutaron de "Andaluces en Polonia", lo que supuso una media del 7.2% de cuota de pantalla, convirtiéndose en el segundo programa más visto de la serie y del día de Canal 2 Andalucía.

Fuente: Andaluces por el Mundo


En fin, que me voy a quedar marcado de por vida con estas cosas... Pero repitiendo el argumento que en su día esgrimí, todo el mundo tiene derecho a sus 5 minutos de gloria televisivos.


De todas formas, dejo por ahora de escribir, enlazo, como cruel burla, a la imagen con la que han inmortalizado a mi escarnecida persona los amigos de Andaluces por el Mundo en la sección de su web dedicada al programa sobre Polonia (para acceder, pinchar aquí).

¡Que Dios Reparta suertes, que como personaje del mundo de la televisión, nunca voy a conseguir nada...!