23.1.07

El tiempo está loco, loco, loco...

Ya tengo un nuevo ordenador, un HP Compaq nx9420, y es que el anterior muró estas Navidades pasadas. Poca cosa si se lo compara con los más de seis años que ha venido prestando un fiel servicio intensivo. Ahora, que este nuevo ordenador es tremendo, sobre todo por las prestaciones que da y por la relación calidad precio...

Aunque no iba a hablar de este tema, aunque sirva de justificación esa introducción para que se sepa el por qué de mi larga ausencia en el blog.

De lo que sí quiero hablar es del tiempo (cosa usual cuando no se tiene nada concreto de lo que hablar), que está dando más de un quebradero de cabeza a los meteorólogos y a personas de a pie como yo. Con mucha euforia anunciaba a principios de noviembre como había ya llegado la primera nevada a Cracovia. Triste de mí, pues fue en esa ocasión y una más en la que se produjo este evento. Desde entonces, ha reinado un clima pseudo-otoñal, en el que las temperaturas no han bajado de los 10 grados sobre cero, salvo en contadas ocasiones.

Me contaba el otro día mi amigo Diego, lector MAEC-AECI en Katowice, el cual se hallaba dotado de un abigarrado jersey y de un gorro no menos preparado para un invernal frío polaco, que estaba deseperado, dado que se había prevenido contra un mal tiempo que no llegaba... En fin, Diego, tendrás que esperar a otra ocasión, porque parece que este año no termina de cuajar el invierno en Polonia.

Mis conocidos de ya cierta edad y empaque me dicen que es lo más inusual que han visto en sus años de vida y es que seguimos gozando acá, en líneas generales, de un otoño prolongado, al revés que en España, país al cual azotan las nieves invernales con fuerza (para más información, pichar aquí), y es que últimamente esto aprece el mundo al revés: relativo calor en Polonia (para lo que podría haber sido de haber ido las cosas normalmente) y bastante frío en España...

¡Y los polacos que conozco se quejaban del clima! En fin, que parece que el cambio climático está haciendo de las suyas y es un asunto que me preocupa. ¿Para cuándo la nieve? En febrero, en marzo... ¡Quién lo sabe Los meteorólogos polacos ya han aventurado nevadas en las últimas semanas, aunque con infructuoso resultado. Si cae algo, son chaparrones de agua a guisa de tormentas veraniegas.

En cuanto al frío que he vivido en los últimos años, y que según los propios polacos, brilla por su ausencia, he de decir que no temina de llegar y que, por ende, provoca preocupación entre las gentes de acá. ¿Hasta cuándo durará está situación? Nadie lo sabe.

Sólo quiero decir que lo más anormal pasa: quue haga calor en Polonia y frío invernal en España, con nieve incluida... ¿Y es que no es raro? Concluiré, pues, con unas palabras de mi antiguo profesor de Ciencias Naturales en el instituto: "Nos estamos cargando el planeta". Mira que no cejaba en el hecho de repetirlo, y, a lo peor, no sabía hasta qué punto tenía razón...

10.1.07

Abierto el plazo para solicitar Lectorados en Universidades extranjeras

Desde anteayer ya se puede participar en la convocatoria de Lectorados MAEC-AECI para universidades extranjeras, regulada a través de la Resolución de 15 de diciembre de 2006 de la Presidencia de la Agencia Española de Cooperación Internacional -AECI- por la que se aprueba la convocatoria de Lectorados MAEC-AECI en universidades extranjeras para 2007 / 2008 (para conocer el texto íntegro, pinchar aquí).

Dicha Resolución ha sido publicada en el BOE nº 3 de 3 de enero de 2007. En la misma figuran las condiciones para solicitar un Lectorado por primera vez, así como para renovar un Lectorado ya otorgado, por lo que mi consejo es que se lea toda la convocatoria muy atentamente.

En cuanto a los plazos, estos finalizan:

  • Para solicitar un lectorado nuevo: 22 de enero de 2007.

  • Para renovar un lectorado ya existente: 16 de enero de 2007, excepto los lectorados que empiezan en enero de 2008, cuyo plazo será del 1 al 11 de junio de 2007.
Toda la información complementaria, así como la Resolución anteriormente citada y las preguntas frecuentes, se encuentran en la siguiente dirección web:


Para aquellas personas que se animen a solicitar un lectorado, les contaré que es una experiencia estupenda e irrepetible, por eso, como dicen en mi tierra, "¡Suerte y al toro!"

9.1.07

Aún andamos de villancicos en Polonia

Efectivamente, es tradicional en Polonia que la Navidad dure prácticamente hasta finales del mes de enero. Por eso aún se puede disfrutar de la decoración navideña en calles, plazas y, por supuesto, en casas particulares. Además, también se sigue cultivando por estos días el arte de los villancicos, aunque aquí, todo hay que decirlo, con un sabor más rancio y con una nota de seriedad que no tienen los villancicos españoles.

Hoy fue el día de los villancicos en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Cracovia (AGH), al cual fui invitado por su organizadora, de la cual ya he hablado alguna vez en este blog: Magdalena Pabisiak, la cual me honra con su amistad.

Así pues, en la magna entrada del edificio principal, se dieron cita una gran cantidad de estudiantes de diversos países, además de los estudiantes polacos que estudian diversos idiomas en la AGH, y procedieron a deleitar a los asistentes con una gratificante sesión de villancicos de diversos orígenes y cantados en inglés, español, francés, alemán, ruso y, como no, polaco.

Tan emotivo llegó a ser este acto, que incluso uno de los Vicerrectores que se hallaba como asistente en representación del Rector, se animó y al final se unió al coro de estudiantes, llegando a imponer su tonante voz en algunos momentos, pues, todo hay que decirlo, tenía una voz impresionante y un gran oído musical. ¡Qué lástima! La ciencia ganó a un estudioso pero la música perdió a un amante del canto.

De cualquier manera, esta iniciativa pone de manifiesto una forma más de difundir la cultura de otros países a través de las lenguas y, por ello, hemos de aplaudirla desde estas páginas.


6.1.07

El 6 de enero llegaron los Reyes Magos para todos

Ayer, 5 de enero se celebró, cómo no, en el Club Latino El Sol, la Fiesta de los Reyes Magos. Esta fiesta tenía como objeto volver a reencontrar a los compañeros de estudios tras las vacaciones, así como un matiz solidario, dado que se decidió por parte del Kolo Naukowe Iberystów donar el 50% de la recaudación de las entradas a la Fundación Mimo Wszystko, una fundación sin ánimo de lucro creada por la famosa actriz polaca Anna Dymna (para más información, pinchar aquí).


Como quiera que sea, la verdad es que esta fiesta en cuanto a asistencia de público estuvo un poco floja, y es que aún muchos estudiantes estaban volviendo de las vacaciones de Navidad, dado que habían decidido autoprolongárselas un poquito más. No obstante, sí que estuvo bastante animada, dado que tuvimos una colaboración muy especial: un nutrido grupo de estudiantes del Centro de Idiomas extranjeros de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Cracovia (AGH), que realizan estudios de lengua española, dieron un pequeño recital de típicos villancicos españoles e ingleses, que estuvo muy lucido y en el que se animaron a cantar más personas asistentes a la fiesta. Dirigidos por Magdalena Pabisiak, Directora del Área de Lenguas Románicas y Eslavas de dicho Centro de Idiomas, y animados por las otras dos profesoras de español, Anna Cisowska y Anna Kotlinska.

Además de todo lo indicado, también es importante dar las gracias a aquellas personas, miembros del Kolo Naukowe Iberystów, que estuvieron colaborando con la gestión de la fiesta y cediendo parte de su tiempo libre para que todo saliera a pedir de boca. En este caso, debo decir a Anna Wolny, Katarzyna Stepniewska, Monika Gaweda, Barbara Drwiega, Marta Maslowska, Aleksandra Stachowiak, Marta Pawlowska, Gabriela Zajac y a Mateusz Pietrzaszek: ¡Gracias! Gracias por vuestra desinteresada e importantísima colaboración. También hay que dar las gracias a todas aquellas personas que han colaborado vendiendo entradas de forma anticipada. No quiero finalizar sin dar las gracias por su inestimable colaboración y solidaridad a mis amigos de El Sol, a Miguel Ángelo, a Jorge, a Ola, a Paulina a Ianka, y, cómo no, a Marta.

Se obtuvo una recaudación total por venta de entradas de 990 PLN, y atendiendo a la decisión que había tomado previamente el Kolo Naukowe Iberystów de donar el 50% de dicha recaudación a esta fundación, se entregará a la misma la cantidad de 500 PLN. En cierta manera, es una forma de hacer en una noche tan especial y tan llena de ilusión para los niños el papel de Reyes Magos, dado que la Fundación Mimo Wszystko se centra en la ayuda a los niños con problemas psíquicos, ofreciendo una continua ayuda terapéutica y formativa.

Espero que, con este pequeño gesto, haber ayudado a poner un pequeño granito de arena y sólo le pido al año 2007 que haga que crezca la solidaridad en nuestros corazones con ímpetu y fuerza.

28.12.06

25 de diciembre, fun, fun, fun... latino

El día 25 de diciembre el Club El Sol se acordó de todos aquellos hispanos y latinos que no habíamos podido reunirnos con nuestras familias para celebrar la Navidad, y por eso de que no nos sintiéramos tan solos, organizó un encuentro con los amigos que usualmente aparecen por allí y que tienen en común un idioma y unas raíces culturales muy importantes.

Sin duda, una gran idea, dado que nos encontramos muchas caras conocidas del mundo hispano y latinoamericano en Cracovia, amigos que trabajan aquí como informáticos, ingenieros, disk-jockeys, importadores, profesores de baile, profesores de idiomas, dependientes, camareros, etc..., y, por supuesto, un humilde servidor de ustedes.

Cada uno de los asistentes debía llevar algo preparado de la cocina de su país de origen, o alguna botella de vino, para amenizar la comida, y la verdad es que había muchas cosas, tanto para comer como para beber, aunque la estrella indiscutible fue un enorme y muy sabroso pavo relleno que habían preparado para todos los asistentes. Hay que dar las gracias a Jimmy por oficiar de Maestro Trinchador y hacer unos repartos de pavo justos y equitativos entre la marabunta que por allí pululábamos.

Fue una velada muy amable, en la que, además, de charlar, comer y beber, también hubo tiempo para la música, dado que uno de nuestros amigos asistentes no había olvidado su guitarra y nos estuvo amenizando con algunas canciones, hasta que al final decidimos cantar todos, y, aún cuando fue un poco caótico, también fue francamente muy divertido. La verdad es que habré de recordar que, a pesar de que no se me dan mal las rancheras y boleros, no es lo mío este tipo de canción, y no puedo hacer el ridículo siendo el único español presente al que se le hubiera olvidado la letra de Mi agüita amarilla, de los Toreros Muertos. Precisamente, para que no me vuelva a sucerder tan desgraciado incidente, acompaño a esta entrada del corresponde video, hallado en Youtube.com:




En fin, que así pasamos el mediodía, la tarde y la noche del 25 de diciembre, en una especie de gran familia, cuyo calor humano sirvió, en parte, para consolarnos entre todos de nuestras respectivas ausencias en nuestros países y del vacío que sabíamos que dejábamos en nuestras familias, que de seguro, siempre nos reservan un sitio libre por Navidad, por si acaso, la ventura hace que aparezcamos...

24 de diciembre: noche de Wigilia

El pasado 24 de diciembre, tras ímprobos esfuerzos por intentar pasar desapercibido para poder deleitarme con mi propia cocina (he de reconocer que no se me da nada mal desenvolverme entre cacerolas y pucheros) y tras rechazar numerosas invitaciones para cenar con diversas personas y familias en Nochebuena, al final hube de aceptar, ya casi a punta de pistola e in extremis, la invitación de unos antiguos amigos, Darek y Magda, que junto a su hija Patrycja forman una feliz familia y que, dada la insistencia con la que me apremiaban a que los acompañara a esta cena de Nochebuena, al final no pude negarme.

El caso, es que me resigné a pasar un rato con ellos (o eso es lo que me suponía), cuando de repente, tras recogerme, me veo arrastrado en su coche a lugares de Cracovia que aún no conocía. Resulta que toda, toda la familia de Magda estaba reunida en un chalé sito en las afueras de Cracovia, y, así, iba a enterarme de uno de los sacrosantos secretos mejor guardados de las tradiciones polacas: la Wigilia Bozego Narodzenia o cena de Nochebuena.

Así pues, me armé de valor, aunque prefería mantenerme en un discreto segundo plano para no cohibir a los familiares con mi presencia (creo que muy artificial y ajena al evento), dispuesto sobre todo a observar qué y cómo se iba a desarrollar este evento social.

Con la aparición del primer lucero de la noche en el horizonte, a eso de las 18:30 h., se comenzó repartiendo entre los asistentes unas tabletas de pan ácimo, idéntico al usado en las hostias de la comunión, comprado a tal efecto en cualquiera de las iglesias polacas que lo venden. Era de forma rectangular, de tamaño aproximado a una tableta de chocolate, y contenía el grabado de un niño Jesús, con una cruz detrás del mismo. Cada uno de los participantes, como digo, tomó una de dichas tabletas y fue hablando con los demás, a fin de manifestarle sus deseos para la Navidad y para el año siguiente. Al finalizar, el interlocutor tomaba un trozo pequeño de la tableta del otro y vivecersa y se lo comían, y así iban pasando de uno a otro.

Posteriormente, nos reunimos todos alrededor de la mesa, y la mujer más anciana, ya bisabuela por cierto, encabezó el rezo de diversas oraciones destinadas a dar gracias por los bienes recibidos a lo largo del año que ya expiraba y por los que habrían de venir durante el siguiente. Todo ello rodeado de un espíritu muy piadoso y contenido.

A continuación, comenzó propiamente la tradicional cena de Wigilia, la cual se compone de doce platos: así se inició con una sopa de remolacha -el famoso Barszcz Czerwony-, seguida de una sopa de setas del bosque -Zupa Grzybowa-, para continuar con un tradicional plato compuesto de col fermentada y verduras, muy similar al sauerkraut alemán, llamado Bigos, y así un sinfín de platos que llegaban desde la cocina, para culminar con el plato fuerte de la noche: carpa asada. Posteriormente vinieron los dulces y los licores para bajar tan copiosa cena.

He de indicar que durante la cena no se probó ni gota de alcohol: sólo agua o compot (una compota o zumo espeso de frutas), dado que el alcohol está vedado durante el desarrollo de la cena y sólo se reserva para cuando ésta ha terminado. Asimismo, he de indicar que en esta cena de Nochebuena, la tradición polaca impone no tomar nada con carne, y aunque no nada que prohíba hacerlo, la gran mayoría de los polacos observa esta tradición.

En fin, casi finalizando la cena, tuvo lugar otro evento entrañable, especialmente para los niños que asistían, dado que, debajo del árbol de navidad, profusamente decorado, aguardaban los regalos. El hijo del propietario de la casa donde se desarrollaba la cena, primo de mi amiga Magda, fue el portavoz de San Nicolás, que había dejado ya los regalos bajo el árbol, y así, fun dado dichos regalos a los asistentes, de tal forma que ¡hasta yo tuve un pequeñito regalo! Todo el mundo, al recibir su regalo, decía alegremente: -¡Gracias, San Nicolás!-

Tras el reparto de regalos, otra parte de la tradición: los villancicos polacos. Las mujeres asistentes, abuelas, hijas, tías, primas, sobrinas..., comenzaron a cantar típicos villancicos polacos que, he de reconocer sinceramente, suenan muy bien, en cuanto a estilo musical. Son tranquilos, dulces, algo nostálgicos, pero en sus letras se adivina el mismo sabor navideño que en nuestros ruidosos villancicos españoles.

En fin, que tomando un pequeño licor, terminamos la cena y yo, con mis amigos, regresé a casa, pues ellos tenía que acostar a su pequeña Patrycja, que ya estaba muy cansada, y yo también notaba los efectos del cansancio, por lo que me apetecía dormir.

A todos los efectos, ha sido una bonita experiencia, a la par que muy interesante, el hecho de poder adentrarme en estas tradiciones de las que, a pesar de llevar ya bastante tiempo en Polonia, antes no podía hablar por no haber tenido ocasión de participar en las mismas.

18.12.06

Ya se nos echa encima la Navidad

Acuciados ya por la cercanía de las fiestas navideñas y por el final de este año 2006, que ha pasado, si no rápido, al menos como si se hubiera dejado notar menos que otros años, nos preparamos ya para convertirnos de golpe y porrazo en todo lo buenas personas que no hemos podido llegar a ser a lo largo de este periodo para, al menos durante esta semana de fiestas, intentar hacer borrón y cuenta nueva de nuestros malos momentos y proponernos firmemente cambiar algunas cosas en nuestras vidas.

La verdad es que la Navidad me da miedo. Me infunde pánico, pavor, me deja aterrado, me deja estupidizado y estupefacto... No tengo suficientes palabras para describir el efecto tan asolador que provoca en mi persona. Quizá es el momento del año en el que siento con más fuerza la soledad, que no la nostalgia. Es posible a que se deba a esa inexcusable obligación de que hay que reunirse en familia, hay que estar con los amigos, hay que exhibir sonrisas y hay que ser obligatoriamente feliz.

La llaman "el tiempo de la ilusión", pero claro, eso sólo hace referencia a los niños, que aún no han sido mancillados por la vida en muchos casos, y a los personajes de Dickens, que a pesar de su supuesta ruindad en algunos casos, terminan rindiéndose y reconociendo una felicidad que, desde un plano real sabían que no podía existir.

Es el tiempo de las anteojeras y de caminar, como los asnos, ciegos hacia donde nos quieran llevar, y además de todo, felices de ser llevados hacia ese pozo sin fondo de la felicidad incontenida y del derroche abrumador que se supone no nos pesa, porque lo hacemos con alegría y es para una buena causa: la felicidad propia y ajena.

¡Qué triste tener que ser alguien discordante en estas fechas! Pero, qué se le puede hacer... Busco motivos para alegrarme, para tomar conciencia de que debo ser feliz y estar tremendamente alegre, pero encuentro muy pocos para hacerlo. La única suerte, es que este período pasa rápido y, al fin y al cabo, tendré unas vacaciones para descansar un poco... Bien mirado, a nadie le amarga un dulce de este tipo, ¿no?

Así que me regocijaré pensando que tendré tiempo para ordenar mi casa y mi vida, mis apuntes y los trabajos de mis estudiantes y, por supuesto, como soy muy cumplidor, y mi último deseo es amargarle a los demás las fiestas, mandaré a todas las personas que conozco una postal navideña electrónica "made in Sergio", para que, al menos, tengan ellos algo de felicidad y sepan que, en mi torre solitaria, me acuerdo de ellos.

He de reconocer que quiero dejar una puerta abierta a la esperanza de que algo cambie, y por eso, a todos los que me leen les deseo una muy feliz Navidad y un próspero año 2007, que sea venturoso y llegue cargado de nuevas ilusiones y de ganas de vivir lo mejor posible... -espero que incluso para mí-.